Capítulo
2
Algunas
personas están destinadas a enamorarse una de otra, pero no están
destinadas a estar juntas.
Caminan
cogidos de la mano, por la arena húmeda y fría de la playa. De
fondo se oye el sonido de las olas debilitándose al llegar a la
orilla, bajo sus pies.
Jośe
Ángel, juguetón, golpea al agua como si fuera un balón salpicando
a Eva por todo el cuerpo quien se queja por lo fría que esta el
agua, simulando una pequeña pelea que termina con un beso.
Siempre
que hacen novillos van a esa playa, para asegurarse de no ser vistos
por nadie conocido, caminan hasta llegar a la parte menos frecuentada
donde pasan la mañana.
Cuando
creen estar lo suficientemente lejos se sientan en la arena.
Abrazados mientras observan como va saliendo el sol.
-Me
encanta venir aquí... -le dice en un susurro a Eva quien se
estremece al escucharlo.
-Me
da igual el lugar mientras sea contigo.
Ambos
sonríen y a continuación un beso.
-¿Nos
bañamos?
-No
puedo. -le responde poniendo los ojos tristes y mordiéndose el labio
inferior.
-¿Por
qué?
-Quiero
llegar a tercera hora, no quiero perder inglés. Además no traigo
ropa para bañarme ni toalla.
José
Ángel resopla y esta a punto de discutirlo cuando recibe un nuevo
mensaje.
-<Dmuestra
no ser un cabrón y regresa a tercera hora>
-<S
un reto?> -teclea en su móvil mientras sonríe. Le encanta que le
ponga a prueba pero lo que más le gusta es ganarle y luego mostrar
indiferencia.
-<Si>
-¿Con
quién hablas? -le pregunta Eva intentando ver el nombre del
contacto.
-<Acepto>
-responde rápidamente. A continuación bloquea su móvil y lo guarda
a tiempo.
-Con
Adri. Me ha preguntado donde estoy.
-¿Qué
le has dicho?
-Le
he respondido que estoy en una playa preciosa, con la única persona
con la que me apetece estar y que, aunque me pasaría el resto de la
mañana aquí, volvería a tercera hora.
-Me
encanta esa respuesta. -le responde Eva con una divertida sonrisa
antes de volver a besarle. Ignorando la verdad...
Bloquea
su móvil y disimuladamente lo mete en el bolsillo de su chaqueta.
Recupera
su bolígrafo y desvía su mirada hacia la pizarra fingiendo
prestarle atención al profesor de Matemáticas.
-¿Te
ha respondido?
-Sí,
vendrá a tercera hora.
-¿Cómo
estas tan segura?
-Le
encantan los retos. -le responde a su compañera de sitio.
Carmen
le responde sonriendo con admiración. Jénnifer es increíble, es
capaz de conseguir todo lo que quiere cuando lo quiere, es la mejor.
Aunque sabe que en el fondo su amiga no está realmente bien y eso le
preocupa. No debe de ser agradable ser la otra con
la que el chico que te gusta le miente a su novia. Todavía no
entiende como Jénnifer no ha terminado ya con aquella historia. Ella
que siempre había presumido de ser una chica libre, sin ataduras ni
complicaciones, de ser una chica superior a los sentimientos.
Todo
eso que la caracterizaba había ido desapareciendo desde que empezó
a verse con José Ángel.
Podía
llegar a entender que le gustará José Ángel (a quien no) y que se
lo pasará bien con él pero de ahí, a estar enamorada y soportar
aquella situación había un abismo.
-Jénny
realmente pienso que no puedes seguir con esta situación. Olvídalo,
no merece la pena. Hay mil chicos más que se mueren por estar
contigo.
-Ya
lo he intentado pero no puedo olvidarle. J es diferente a los
demás...
-Entonces
consigue que deje a Eva. Cuéntale todo lo que ha pasado entre
vosotros en estos meses de verano.
-Esa
no es la solución. -le responde a Carmen. -Por mucho que me cueste
aceptarlo J si quiere a Eva, si hiciese eso él me dejaría a mí.
-No
la querrá tanto cuando la engaña contigo.
-En
realidad no nos quiere a ninguna. -responde lo primero que piensa sin
darse cuenta. Suspira y piensa en lo que acaba de decir. -Esta tarde
voy a ir a verle y voy a intentar solucionar esto.
-Y
yo te apoyo pero no sirve de nada que vayas a hablar con él y
pierdas las bragas con tres palabras bonitas como te pasa siempre.
-Está
vez será diferente...
-¿Entiendes
lo que está explicando?
-No.
-responde sin levantar la vista de la hoja de su libreta en la que
garabatea. -¿Qué hora es?
-Aún
faltan veinte minutos para que termine la clase.
-Uff...
los minutos son eternos.
-A
mi se me hacen eternos en mi casa intentando descifrar estos
jeroglíficos con mi hermano.
Ainhoa
no puede evitar soltar una carcajada cuando escucha el comentario de
Natalia. Inmediatamente se tapa la boca con la mano y agacha la
cabeza intentando esconderse de la mirada del profesor.
-Que
pava eres... -se queja Natalia agachando la cabeza.
-¿Yo?
¿Tu te crees que es normal que hagas un comentario como ese?
-Es
la verdad. -responde sincera.
-Vale.
-intenta finalizar la conversación Ainhoa.
-¿Acaso
tu entiendes los que significa este signo?
-No.
-Pues
yo lo descubrí ayer. Es una letra griega llamada epsilon.
-Enhorabuena.
-la felicita divertida.
-¿Qué
te sabes tu?
-Yo
me perdí en el punto dos. -le responde a Natalia resignada.
-Pues
el examen es dentro de poco.
-Sí,
lo sé. -suspira mientras ojea las páginas del tema. -Corrijo, me
perdí en el título del tema. -rectifica divertida.
-Pues
como no empieces a estudiar ya, vas a suspender.
-Ya
lo sé pero es que no entiendo nada.
-Pídele
ayuda a Julio. -resuelve Natalia.
-No
quiero agobiarlo. Últimamente está muy ocupado entre los
entrenamientos y los estudios. Además esta diferente desde hace un
par de semanas.
-¿Diferente?
-Sí,
ya no estamos como antes. No sé que es lo que le pasa porque no
quiere hablar conmigo y cuando lo hace parece distante. Es como si
estuviera cansado de esta situación.
-Yo
creo que... -pero no le da tiempo a terminar la frase.
La
voz del profesor interrumpe la clase y su conversación invitando a
Natalia a salir a la pizarra para comenzar a corregir los ejercicios.
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